SECRETOS DE ALCOBA

Algunas veces, mi paisana Isabel del Cobijo, escribe sobre alguna conversación que casualmente ha escuchado en el sitio mas insospechado, en la barra de un bar o vete tu a saber.
El caso mio fue también escuchar una conversción pero hace ya muchos años como 25 ma
ás o menos y casi otra época, pero voy al grano.
Al poco de independizarme, cuando vivia en un piso pequeño de alquiler, como se estilaba entonces, un buen día me subí al trastero que esta en la terraza a pintar un cajón y ha hacer unas cosas, pues me había montado alli como una especie de taller, donde a veces hacia bricolage. Una de estas veces cuando estaba en el trastero, oí que se pusieron al lado de la puerta tres señoras cuarentonas a charlar mientras tendían la ropa. Sin querer empecé a escuchar la conversación, que al principio iba sobre comidas y cosas de la casa, pero una de ellas al ir a tender unas bragas por lo visto estanpadas con un pajarito, se puso a hablar de como su marido le encantaba quitarselas y lo que hacia despues con ellas. Otra se puso a decir que el suyo la esperaba en la cama y ella acudía con un camison de tentación ( Yo nunca he visto ninguno). La conversación arreciaba y yo que me tenía que ir, a ver quién era el guapo que salía del tratero y que me viesen, seguro que me hubiesen asesinado o me hubieran tirado por la terraza. Allí tuve que estar buen rato hasta que se fueron. Cuando salí con todas las precaucions posibles, no pude evitar echar un vistazo a las bragas causantes de dicho debate. Efectivamente llevaban en la parte delantera una especie de piolín.
Despues de esto, cuando me cruzaba con dichas señoras, yo era un jovenzuelo, por el ascensor o la escalera, mi imaginación se desbordada y las veía practicando todo aquello que habían comentado. A veces incluso estuve tentado de haberselo dicho. Os imaginais la cara que hubiesen puesto al preguntarles si seguian haciendo eso.
A los maridos de las respectivas con el tiempo también los conocí y también me daban ganas de haberles preguntado, pero eso si hubise sido peligroso.
No hace mucho todavía en el Super ví a la señora del piolín, que por eso me ha recordado esto, ya casi anciana y todavia se me represento aquella escena que contaba, pero ya la cosa, pasado el tiempo ha pasado a difuminarse como casi todo en la vida. Os puedo garantizar que esos secretos de alcoba hubiesen podido ser la base de una buena novela erótica. Un saludo.

18 comentarios:

G dijo...


ja ja ja, te pasan las cosas más insospechadas que le pueda pasar a nadie.
Bueno, yo de ti, le hubiese preguntado a la señora que te encontraste en el super: ¿como sigue su piolin?.
Sí, la vida misma es una auténtica novela erótica.
Política y erotismo.

Anna Jorba Ricart dijo...


Hola Sr Curro, devuelvo su visita....bueno voy a tutearte...
para un joven muchacho es natural que la picardia en la conversación de las mujeres tuviera su atractivo...y por lo visto un recuerdo para siempre....aunque con los años nadie esté para muchos pio,pio...jajaja

Verónica dijo...


Pues ya sabes Curro, con todo ese material bien podrías empezar esa historia erótica.
Aunque un piolín en las bragas, no sé que pueda tener de erótico jajaja.
Pasa por mi blog, y en el post publicado el viernes, hay un poema picante, adornado con una mujer de pega con cuerpo y cara de viciosa jajaja.
Ya me contarás si es picante
Abrazos amigo

Lola dijo...


Perdona Curro pero me resultas algo retraido. Le ibas a decir pero no se lo dices. Espero que hayas espabilado algo.
Eso sí, tu manera de contar, de primera.

Besos y más besos.

Elena dijo...


Yo que tú hubiera salido del trastero para incorporarme a la conversación contando alguna historia eróticosexual con calzoncillos incluídos.

Saludos.

La Zarzamora dijo...


Bueno Curro anímate que nunca es tarde para escribir un best seller y lo erótico siempre da para mucho.
Un abrazo.

Hostal mi loli dijo...


Yo de ti les hubiera dado el teléfono por si algún día se les estropeaba algo y había que hacerles una chapuza,a buen entendedor....no hubiera estado mal tener un lío con una cuarentona ,tu te lo perdiste.Saludos.

curro dijo...


Para Doña G:
La señora era ya casi una anciana, y seguramente el canario estaría muerto. Un beso

Para Anna:
Pues lleva razon los años y el tiempo terminan borrandolo todo, hasta los recuerdos. Un saludo

Para Vero:
La novela erótica no es lo mio, eso Vd. que la borda. Un bso


Para Lola:
Que tampoco soy ningun lanzao, tu lo que quieres es que me pille el toro, que te conozco. Un beso

Para Elena:
En aquel tiempo salgo del trastero y me tiran por la terraza. Un saludo.

Para la Zarza:
No creo que pudiera escribir una novela erótica, en esos temas hay demasiados detalles que un hombre nunca puede describir. Mejor se la dejoa a Verónica que es una especialista. le cedo los derechos. Un abrazo.

Para Hosta Mi Loli:

Me gusta este nombre. Un lio entonces era dificil, y mas con una cuarentona, pero haberlos había. Lo cierto es que hay muchas cosa que entonces no hice y me arrepiento de no haberlas echo, pero no hay vuelta atrás.
Un saludo.

Kurra dijo...


Imagino lo bien que te lo pasarias escuchando la conversacion de estas dos señoras, yo tambien me diverti leyendote.
Un abrazo.

linda dijo...


Cuenta, cuenta, seguro que tienes más cosas eroticas que contar, teniendo una buena ventana al mundo se oye y se escucha de todo, saca tu imaginación y cuenta algunos secretos más que seguro los tienes, una pista te doy medichi medichi.

"A Trancas y Barrancas" dijo...


JAAAAAA JAAAAAAAAAA. Una delicia de conversación, pero seguro que para tí, ha sido inolvidable y eso es siempre de agradecer. Posiblemente la extrañeza de verificar que las señoras algunas veces, sacamos a airear los trastos de nuestro cuarto, solo algunas veces. En esto debo reconocer que somos mas pacatas que vosotros. Cosas del día a dia, que por ser sencillas y secretas, forman parte de la imaginación de quien las oyes.
Besos curro de colores.
Amparo
Carpe diem

curro dijo...


Para Kurra:
No es pagao con ná escuchar una conversacion de esas, lastima no haber tenido una gravadora. Un beso.

Para Linda:
Yo cuento los secretos de otros, no los míos, para eso hay que pagar como si estuvieras en Tele-5. Un saludo. Y no se que es eso de medichi.

Para Amparo:

Claro que todavía no se me ha olvidado, fué memorable y porque no he entrado en detalles que me dá verguenza jejejeje.
Un beso.

Isabel Martínez Barquero dijo...


Veo la escena como en un cuento o en una película: el joven escondido mientras las señoras zascandilean con los asuntos de alcoba, el temor a ser descubierto y el asombro de la conversación picarona de las féminas algo entradas en años.
De veras: cinematográfico, muy bien sugerido, que, sin entrar en materia, cualquiera imagina las bromas y chascarrillos entre las mujeres.
Lo más tremendo es ver a una de esas señoras ya hecha una viejita. Qué terrible es el tiempo con todos. No perdona a nadie.
Un abrazo fuerte y muchísimas gracias por esa alusión, paisano.

linda dijo...


Parece mentira que no sepas que es medichi.Tu piensa en una ventana, que gime y canta y a todos espanta. Curro curro, piensa un poco, a ver si al final vas a poner un huevo de verdad.Cuando sepas el acertijo, te saldrá una historia de lo más cachonda. Un beso

curro dijo...


Pos Linda se ve que no me funciona la neurona o que estoy algo espeso, pero estoy en las mismas con eso de la palabreja. Un saludo

Carmen dijo...


Es normal que entre mujeres se hable de todo un poco. Además ellas ¿como iban a imaginar que tú estabas alli metido? Se hubieran quedado a cuadros de haberte visto salir...¡o no!. Además son cosas tan naturales como la vida misma.

linda dijo...


Curro,curro, la palabreja te dará el follón, hasta que te des el morrón.El nombre te vá que ni pintao, me refiero al que te has puesto.Otra pista, medichi, vecinichi. Por si sigues perdido te dire que tus historias son buenas, amenas y aptas para todo el mundo, o sea que se entienden,y además divierten. Un besazo cincuentón

Anónimo dijo...


Hola
Me gusta este articulo...........hace muxo que no entraba en tu bloq
no dejes de escribir
un saludo