MI POBRE

Esta mañana al dirigirme al lugar de trabajo, he observado cobijado en un portal a un mendigo, que por su aspecto pensaba que estaba muerto. Habia dos mujeres mas que comentaban que se avisase a la Policía, pero ninguna se acercaba. Yo que nunca me han echo gracia estos trances, movido tal vez por la presencia de estas mujeres, lo moví un poco para ver si reaccionaba. A la tercera o cuarta vez que lo cernia, abrió los ojos y parecia como si estuvirea en otra parte.
¿Se encuentra bein? Le dije. Y lo primero que me dijo es que tenia hambre. Las mujeres al ver que estaba vivo se marcharon pues aparte del olor que despedía daba verdadero asco verlo.
El mendigo tenía una barba abundante, estaba muy desaliñado, meado y lleno de porquería y de miseria. Aparentaba unos 80 años aunque debia de tener unos 40.
Volvió a decir que tenia hambre y aunque yo no soy muy limosnero y menos de dar dinero, sin embargo esta vez movido por no se qué, pues este individuo no era, o no parecía como los clasicos mendigos, y movido, por que creo que el derecho principal de una persona es comer, me dirigí a una tienda de al lado y le compre un buen bocadillo y un carton de vino para pasar el bocadillo. Os juro que si me hubiera pedido dinero me hubiera marchado, pero no podía dejar a nadie con hambre.
Mientras compraba el bocadillo, pensé en la demás gente que pasa hambre y me dije, ¿Porqué no puedo yo constiturime en una ONG? Así se a quien ayudo, donde va a parar el dinero que doy y lo hago yo solo, sin publicidad y sin premios. Vamos una satisfación personal. Se acabó el dar nada a gente que luego se lucra o que se queda en el camino o que luego hacen con lo recaudado lo contrario de que lo que dicen. Yo seré mi ONG de momento y veremos a ver lo que duro.
El mendigo se comio el bocata en un pis-pas y el vino tambien. Parece que habia resucitado el tio.
Me dió las gracias y pos su forma de hablar deduje que tenia cierta educación. No quise entrar en detalles que no me importaban.
Le dije que en la ciudad habia un comedor social y que podia ir alli a comer, pero que si tenia hambre podia ir a la tienda de al lado que le darian todos los dias un bocadillo, que yo lo había dejado dicho. Esto fué hace dos días. Ya os seguire contando.

5 comentarios:

Verónica dijo...


Eso te honra Sr. Curro, que bonito gesto de amor, al prójimo.
Cualquier persona, podemos estar como ese hombre, en cualquier momento.
Dices que le notaste cierta educación? como estan las cosas, vete a saber quien es? hasta los grandes caen. ¡ Que triste vida, para tantas personas, que como él, están pasando una situación tan extrema.
Te felicito de corazón. Eres un gran tipo.
Un abrazo

Mercedes dijo...


Hasta hace muy poco, indigente y marginado social era lo mismo, aunque esto cambia por momentos, quiero decir que la mayoría de los pedigüeños eran personas que habían tenido una racha de problemas laborales junto a debilidades personales que los lanzaban al margen de la sociedad sin compasión. Resulta muy normal encontrarse indigentes que han pertenecido a una clase social media alta, con cierta formación. De hecho, los mendigos hijos de mendigos no están tan solos, suelen pertenecer a un grupo en el que se protegen unos a otros. Sea como fuere, tu actitud ante él, como dice Verónica, te honra. Otra cosa, no todas las O.N.Gs son iguales, no les quites a la gente las ganas de colaborar.
Nos vemos, un abrazo.

Kurra dijo...


Veremos a ver como termina esta historia del pobre, igual te arruina jeje,

G dijo...


Bueno <>, ya tienes un trocito de gloria ganada, si es que hay gloria...
Este señor pobre tuyo, que comentas denotaba una cierta educación, te invito a que un día, (bueno primero dúchalo porque de lo contrario no aguantarías) te lo lleves a pasear o a tomar algo: son gente admirable, con una filosofía de la vida asombrosa y real.
No hay de todo para todos.
Todos queremos vivir bien y sobramos muchos.
Dar lo que te sobra no es importante ni digno de mención.
La he tomado contigo ;)

Jose C. dijo...


Es un ejemplo a seguir.
Seguiré leyendo las entradas.